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El programa estatal Viopet gestiona una red de hogares temporales para las mascotas de las mujeres que dejan sus casas por violencia machista: en la provincia diez familias se ofrecen a acoger

Nadie debería escoger entre su seguridad y la de su animal. Para paliar esto nació Viopet, un programa estatal que gestiona una red de casas de acogida para mascotas de víctimas de violencia machista y que cuenta con  más de diez hogares en la provincia de Valladolid dispuestos a dar cobijo a estos animales mientras sus propietarias logran una solución habitacional segura para ambos.

 

Este programa, impulsado por el Observatorio de Violencia hacia los Animales en colaboración con la Dirección General de Derechos de los Animales, se puso en marcha “con urgencia” a finales de marzo, en pleno Estado de Alarma por la crisis sanitaria del coronavirus, al observarse un aumento de llamadas al 016 –  hubo un incremento de un 41,4% durante el estado de alarma  respecto al mismo periodo del año anterior– y de casos de violencia machista, según ha explicado a TRIBUNA el director general del área, Sergio G. Torres.

Las llamadas al 016 se incrementaron en un 41,4% durante el estado de alarma respecto al mismo periodo del año anterior.

El confinamiento estaba agravando la situación de víctimas de violencia y era necesario ofrecerles una salida de sus hogares tanto a ellas como a sus mascotas ya que en la actualidad los recursos de violencia de machista no permiten la entrada de animales.  Y es que, de acuerdo a un estudio del Observatorio, un 59% de mujeres en esta situación retrasan salir de su domicilio al carecer de un alojamiento para su animal.

Así, ahora estas mujeres pueden  solicitar ellas mismas esta ayuda a través del número 673 765 330 o la página web del programa. Igualmente, el 016 u otros recursos de atención les informan sobre esta alternativa ya que existe una coordinación entre ellos.

 

Viopet comenzó así su andadura y durante los últimos meses ha atendido y resuelto una media de dos casos diarios, llegando a incluir en su sistema de acogida a más de 200 animales de víctimas de violencia de género y creando una red de más de 800 casas dispuestas a cuidar a estas mascotas, que son en su mayoría perros y gatos, pero pueden ser cualquier especie que conviva con personas.

 

El programa ha llegado así a todo el territorio nacional, incluida la provincia Valladolid. En la provincia más de diez hogares se han unido a Viopet para acoger a estos animales, mientras se han recibido tres solicitudes de víctimas que buscaban una solución habitacional para sus mascotas para poder dejar los domicilios en los que convivían con el agresor.

 

“De esas tres solicitudes en Valladolid, en dos la víctima no dio el último paso, desgraciadamente, y no quedaron  resueltas. Otra fue una acogida de un día para que la mujer pudiera poner la denuncia y realizar otros trámites, pero por suerte ella tenía una solución habitacional para ella y su mascota”, detalla el director general de Derechos de los Animales.

 

Asimismo, en Castilla y León ya se han unido a esta iniciativa unas cien casas de acogida y se ha logrado resolver cerca de 20 casos, con acogidas que varían desde un día hasta semanas.

Castilla y León cuenta con cerca de cien casas de acogida en este programa, una decena en Valladolid.

“En algunas ciudades aún no se han dado casos, pero en otras como Soria o Burgos nos quedamos un poco cortos de casas de acogida”,  reconoce Sergio G. Torres, para precisar que su demanda se debe a que lo ideal es tener posibilidad de elegir entre las casas para encontrar la que se adapte mejor al animal en cuestión.

PROCESO

 

Una vez  se recibe una solicitud, el equipo de profesionales de Viopet se encarga de buscar en su sistema a la casa de acogida que se adapte mejor a las características del animal y trasladarlo ahí durante el período que la mujer necesite.

 

“Es muy importante mantener el anonimato tanto de la mujer como de la casa de acogida. Nunca existe contacto directo entre ellos, sino que se realiza a través de nuestros profesionales, por seguridad”,  señala el director general.

 

Facilitar el contacto directo de las víctimas con sus animales mientras éstas se encuentren en un alojamiento seguro de los recursos de violencia o sin una solución habitacional para ambos, puede suponer un riesgo tanto para ellas como para las casas de acogida. Por eso para mitigar la preocupación o el dolor que puede causar en las víctimas el alejarse de su mascota, se les envía vídeos y fotografías cada vez que ellas necesiten saber sobre el estado de sus mascotas.

 

“Intentamos que entiendan que para los animales son como unas pequeñas vacaciones”, señala Sergio G. Torres, para incidir en que en lugar de llevar a las mascotas a un refugio o una perrera, se organizó la red de casas de acogida para que éstas no sufriesen un gran cambio. “Están acostumbrados a vivir en una vida familiar y no queríamos que perdieran esa sociabilidad que tienen en una familia”.

 

Los animales suelen adaptarse “bien” a sus hogares temporales, donde pasan desde un día hasta meses, tal y como se ha visto desde que se puso en marcha el programa. “Cuando la mujer nos avisa de ya tiene una solución habitacional con el animal y no hay riesgo, se lo hacemos llegar y ahí termina nuestro trabajo”, apunta el responsable de Derechos de los Animales.

 

Fuente: @AnimalesGob

 

En ocasiones, durante el período de acogida se dan ciertas dificultades con los animales. Por la situación de violencia vivida en el hogar, en ocasiones directamente sobre ellos mismos aparte de sobre la víctima –según el Observatorio, el 86% de las mujeres víctimas de violencia machista refieren maltratos a sus mascotas por parte del agresor-, suelen ser bastante “miedosos”.

 

“Se suele ver que tienen miedo hacia los hombres, con las mujeres suelen tener menos problemas. Es lo mismo que pasa con los animales abandonados”, aclara Sergio G. Torres. En estos casos, o en los que haya una necesidad de trabajar el comportamiento del animal, el programa presta un tratamiento etológico.

El 86% de las mujeres víctimas de violencia machista refieren maltratos a sus mascotas por parte del agresor.

No obstante, el director general precisa que cuando se suele observar un comportamiento diferencial en estos animales también puede ser por un problema físico o de salud ya que “un alto porcentaje” no ha recibido atención veterinaria porque “el agresor no permite que la mujer tenga una independencia suficiente para ello”: “Pueden tener un deterioro mayor de la media de cualquier animal doméstico”.

 

RELACIÓN ENTRE DISTINTOS TIPOS DE VIOLENCIA

 

Desde el programa, se hace hincapié en la relación entre distintos tipos de violencia, como la machista y el maltrato animal. “En estos casos se utiliza a los animales para coaccionar a las mujeres para que no abandonen la casa, para seguir manteniendo el control sobre ellas, como pasa también con los hijos”, puntualiza también G. Torres.

 

“La violencia interespecies se ve mucho en estos casos. Cuando se trabaje cualquier tipo de políticas para paliar cualquier tipo de violencia, siempre hay que tener en cuenta la que se ejerce sobre los animales”, añade,  “empiezan por los animales y después siguen con las personas”.

 

Aunque Viopet es un paso para ayudar a las mujeres y animales que se ven en una situación de violencia, es “necesario” seguir dando pasos para “establecer lugares seguros para que las mujeres puedan tener a sus animales”, admite Sergio G. Torres sobre la posibilidad de establecer alojamientos comunes para ambos en lugar de una red de casas de acogida.

 

No obstante, existen “dificultades” al respecto por convivencia con otras mujeres y el riesgo que podría suponer al tener que encargarse estas mujeres de los paseos de animales como perros cuando su situación sea aún de gravedad.

 

“Por ahora tenemos este mecanismo, que no es el mejor, sobre todo para la víctima porque se tiene que desprender del animal temporalmente, pero por lo menos sabe que está a salvo y seguro, al igual que ella”, apostilla.

 

Tras su arranque de “manera urgente” en pleno confinamiento, Viopet se encuentra ahora en un proceso de organización administrativa, está cerrando un convenio con el Ministerio de Igualdad para tener la financiación necesaria.

 

El número de teléfono 016 atiende situaciones de posible violencia de género ofreciendo información y asesoramiento a las posibles víctimas de violencia de género. En lo que va de año, 21 mujeres han sido asesinadas por violencia machista y ya son 1.054 desde 2003, cuando comenzaron los registros.

 

 

Fuente: Tribuna de Valladolid

 

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