Proteger a los animales de compañía de mujeres acogidas al programa de protección de víctimas de la violencia machista es el objetivo de la iniciativa VioPet, que desde su puesta en marcha en marzo ha refugiado a más de 250 mascotas en casas voluntarias de todo el territorio español.

 

Proteger a los animales de compañía de mujeres acogidas al programa de protección de víctimas de la violencia machista es el objetivo de la iniciativa VioPet, que desde su puesta en marcha en marzo ha refugiado a más de 250 mascotas en casas voluntarias de todo el territorio español.

Esta iniciativa, impulsada por la Dirección General de Derechos Animales, funciona gracias a una red de hogares voluntarios a los que los animales se trasladan hasta que la situación de la víctima se estabiliza, ahora mismo hay unas 800 distribuidas por todo el territorio español.

“Si no hubiera sido por vosotros, me mata -refiriéndose al agresor-; yo no me voy de mi casa porque no se que hacer con mi perro, nadie lo acoge”, relata en una entrevista con Efeverde el Director General de Derechos Animales, Sergio García Torres, recordando uno de los casos que han atendido en este servicio.

La mascota, otra víctima de la violencia machista

Fotografía de archivo. EFE/Michael Reynolds

El 80 % de las mujeres maltratadas con mascotas asegura que su agresor la amenaza con acabar con la vida de animal, y hasta el 54 % no denuncia y abandona el hogar por miedo a represalias hacia los animales con los que conviven, según datos recogidos por el Observatorio de Violencia hacia los Animales.

Este organismo también señala que el 30 % de las mujeres víctimas de violencia machista tienen animales de compañía, pero en la mayoría de los servicios de acogida y emergencia no se permite su entrada, por lo que ven condicionada su partida del hogar en el que reside su agresor.

Aunque el proyecto se puso en marcha a finales de marzo, quince días después del inicio del Estado de Alarma derivado de la crisis sanitaria, “de forma rápida y solo con un equipo de voluntarios profesionales, es increíble la respuesta que ha tenido, con muchas llamadas agradeciendo su puesta en marcha”.

Puesta en marcha durante el confinamiento

Esta iniciativa era uno de los principales ejes del programa presentado por la Dirección General de Derechos Animales para poner en marcha durante esta legislatura, aunque tenían pensado iniciarlo más adelante.

Sin embargo, los datos proporcionados por el Ministerio de Igualdad sobre las llamadas al 016 de mujeres víctimas de violencia de género “se multiplicaron en un 200 o 400 %”, muchos de ellos mujeres que tenían animales y no sabían qué hacer con ellos al abandonar el hogar del maltratador.

Además de las llamadas al teléfono 016, “la policía nos llama directamente cuando hay una mujer en comisaría acompañada de su animal de compañía”, detalla García Torres.

Perros y gatos son las mascotas más comunes con las que han trabajado, pero también han atendido a conejos, ocas o gallinas, por ejemplo, incluso han llegado a tener en el programa a una serpiente.

Protección de la víctima y de los voluntarios

Para que este servicio proteja tanto a las víctimas como a los voluntarios que acogen a los animales, “seguimos un protocolo muy estricto de confidencialidad: ni la casa de acogida conoce a la víctima ni viceversa”, apunta García Torres.

No obstante, el equipo de este programa se encarga de que las mujeres que se han visto obligadas de separarse de sus mascotas reciban fotos y vídeos y puedan mantener el vínculo, porque “han perdido una gran parte de su red familiar y de amistades, y tienen a sus animales como única referencia emocional”.

Las mujeres que deseen solicitar la acogida de su mascota lo pueden hacer a través del teléfono 673 765 330 o la página web del programa, así como a través del 016.

Puffy, Estrella, Lobo y Zarko son algunos de los animales que han sido acogidos y han podido huir de la violencia junto con sus dueñas, porque “nadie debería escoger entre su seguridad y la de su animal”. EFEverde

Fuente: EFE VERDE